4 de junio de 2012

Aventuras Bauer 1.01: La negociadora y el cortado. GRACIAS. OK



Me dispuse aquella tarde a no escuchar otra cosa que el sonido ambiente, y disfrutar de un paseo por aquella bella ciudad y tan enriquecida por tantas culturas que allí conviven. No podía ni imaginar lo que estaba por suceder, explicarlo no tiene mérito pero creo que es mi deber explicarlo, puede ser verdad o puede que no, eso queda en la imaginación o en la credibilidad de los acontecimientos que se expliquen a continuación, podría decir como en las películas, basado en hechos reales, y aún así, podrían resultar no creíbles, así que lo dejo a merced del lector.
Tras una vuelta relajada paseando, el lugar elegido aquella tarde era aquel restaurante dónde un día desayuné por casualidad con unos maravillosos amigos y nos reímos entre cortado y cortado sentados en una mesa.
Me senté, pedí una pizza vegetal (mi favorita), mientras la traían observé a mi alrededor, era un lugar muy agradable, creo que allí volveré y traeré amistades a comer o cenar, me parece un lugar acogedor. Mientras llegaba la pizza cogí del bolso el libro que escribió y publicó hace poco un amigo, seguí leyendo por la página que lo dejé hace unos días; de repente delante de mí, en la barra, un señor un poco alterado se escuchaba, alcé mi mirada y guardé el libro, observé que pasaba. El hombre quería tomar una copa más junto a su amigo (ambos eran italianos) se les veía personas correctas, las pintas eran de lo más normal, lo único que claro, era un restaurante, y no un bareto de los que van los del taller a tomarse sus quintos, sus medianas y sus sin fin de cervezas, nada hacía pensar que fueran a comportarse mal ni a emborracharse, ni armar jaleo, yo los vi correctos, simplemente dos amigos; a cualquier persona que está cómoda con su amigo charlando le fastidia que “le corten" el rollo, dos personas tomando algo no tienen porqué alterar el buen funcionamiento de un restaurante; pero las normas del lugar son las normas, y ellos mandan es su local, aunque el cliente también tiene su razón, no seamos más papistas que el papa, pero es así, a veces somos muy papas, y no toleramos ni el más mínimo movimiento en falso de otras personas, ni el más mínimo error, todo tiene que ser perfecto y correcto, (¿perfecto y correcto? Estoy segura que el mismo encargado que trató como un maleante a uno de los italianos, ha ido alguna vez a un restaurante y la a liado con risas con algún amigo, de hecho es que la pareja de italianos no estaba haciendo el más mínimo ruido hasta que le negaron una copa, en fín, ¿quién crea la situación desestabilizadora, el que pide una copa o el que la niega de malas maneras? Supongo que todo son las formas y el cómo uno recibe las palabras del otro, uno es responsable de lo que dice no de lo que la otra persona entiende, pero claro, si todos nos explicáramos un poquito mejor sin palabras agresivas el mundo iría de otra manera, cada cual que se apañe con lo que dice y cómo lo dice y si te vas cabreado pues vete así y no me importa lo que te dure (total que allí había tres personas moscas como monas).
Ante tal situación, el italiano más indignado por el trato y el corte de rollo, sacó sus gafas del bolsillo de la chaqueta, se las puso y le pidió al camarero la hoja de reclamación, mientras la rellenaba, el encargado estaba observando a distancia callado, un camarero se reía por lo bajini, y el resto de personas ni se inmutaban; el otro italiano no sabía que hacer, si irse para fuera y esperar o volver a que se tranquilizara su amigo, entonces decidí entre trozo de pizza y trozo de pizza llamarle un momento al amigo, —¿qué pasa?— Le pregunté amablemente, me explicó, y le dije, hacéis bien en escribir la reclamación, y me dijo: —¿española?, ¿entiendes el italiano?— le dije: —Sí lo entiendo más o menos pero no lo hablo— y me dijo entonces española española, y le dije —Sí —, y me dijo: —¡Bon Appetit! Gracias—, y me hizo el gesto de OK con la mano; y digo yo, ¿eso es un maleante borracho? En fín, son puntos de vista, todos respetables.
El caso, es que cuando entregaron la hoja de reclamación y hablaron un poco más relajadamente con el encargado, se marcharon y volvió a repetirme aquel hombre, —¡ Bon Appetit! Gracias. OK—.
Vi alterado aún al encargado, me vino y dijo: —¿le recojo ya el plato? ¿Ha acabado?— (cómo iba a acabar si quedaban tres trocitos geniales de pizza vegetal, y estaba riquísima, y aún media coca-cola…) —No gracias, aún no he acabado, ¿qué ha pasado, porqué, no podían tomar más copas los dos señores?— le pregunté, y me contestó —no queremos que se crean que esto es un bar, es un restaurante y queremos mantener nuestro ambiente tranquilo— y entonces le contesté: —no queréis que se apalanquen… pero de hecho estaban en la barra no en una mesa…—y me dijo: sí, pero siempre hay personas que te la lían si empiezan a beber más—; le dije: —¿qué es ese hombre un cliente habitual, ya te lo conoces de que en otro momento la haya liado?— A lo que me contestó: —Pues no, pero siempre entran a veces gente así—. Le dije bueno, no pasa nada, vosotros tenéis vuestras normas, pero el hombre también tenía derecho a reclamar, ¡tráeme un cortado!, —¿la leche caliente?— ¡No, mejor templada!

PD: Gracias, OK

Family matters: 1.02: por cuenta gotas


Hoy se reúne "LA FAMILIA" después de bastante tiempo, nunca estamos realmente todos los títos y primos siempre faltan algunos; aún así somos muchos en una torre esperando el pistoletazo de salida, como quien dice, para encender la leña de la barbacoa. Poco después, los coches suelen llegar por cuenta gotas y los que no van desde su casa en coche también van llegando poco a poco al coche que les transportará a la torre, como se dice gota gota hace oleaje. El día se presenta desde bien temprano con amenaza de lluvia, pero es llegar al lugar de destino y ver el cielo despejado y con sol en un principio…

Mientras se va esperando que vayan llegando, uno de los primos trae un toldo de jardín para montar en la zona que más sol hace normalmente, aquello se convierte en unos minutos en un programa de bricomania; ¿quién no ha montado un mueble de ikea? buena pregunta, por lo general uno de cada, no se, 5 personas ha comprado un mueble de ikea y lo ha montado, aunque yo un día cogí dos muebles montados de exposición, lo confieso.

Siempre está la típica o típicas personas que se van a investigar si encuentran alguna fruta por los terrenos de al rededor que están abandonados, ¡vaya no hay melocotones! se lamentan aunque una ríe y la otra está chafada, por no coger algún melocotón; y ahí viene cuando te cuenta la historia de cuando de pequeñita cogía fruta y le pasó esto y lo otro. De todas formas, coge uno para mostrar al dueño de la torre que aquellos melocotones tardarán en madurar.

Cuando ya están todos, empieza el baile de platos y bandejas desde la cocina a las mesas,  el llamado "APERITIVO" aquello suele ser un mega desayuno a media mañana, para continuar después de un prudente descanso con la preparación de la "MERIENDA CENA" de la barbacoa.

Llegó el gran momento, queda todo ya preparado para encender la brasa, como es de costumbre en muchas familias cada uno trae algo y alguno se trae a sí mismo.
Un amigo me preguntó antes de la reunión familiar ¿qué es de pasta la familia? se podía referir a que si hay pasta de dinero que va a ser que como todo el mundo más o menos, o que si va a haber pasta tipo macarrones, espaguetis, tagliatellis… etc. ; yo le dije pero si ¡la pasta no pega con la brasa! Pues vaya comprobé que sí había pasta y que pese a no pegar con la brasa al haber tantos primos/as pequeñitos/as había un turno de macarrones, sí he dicho macarrones, y sí no son pasta de "macarras" como podría llevar a confusión. Da la sensación que aquellos pequeños asociarán macarrones con reuniones familiares, o quizá en un futuro lo asocian al pollo, cada uno asociamos las megareuniones con un tipo de comida, eso sí punto común "las patatas" ¿asadas? no se más práctico son de churrería.
Empezó ha hacerse la carne y fue encender la barbacoa y empezar el gota a gota de la lluvia intermitente para llevar a una separación en dos espacios de la familia unos en la casa otros bajo el toldo montado por la mañana que ya se estrenó haciendo de paraguas gigante Esto no acaba que seguimos un punto y seguido con los pasteles y cafés, vaya tela de dulces que han hecho más buenos, que si una está a dieta pero toma pasteles, que si otra persona diciendo esto pega más con chocolate por encima, está claro que la que dijo lo de la dieta no dijo lo del chocolate por encima, o sí, igual acabó la dieta ahí, a saber, cada uno/a soltaba una gracia.

Bueno pasan muchas cosas en un día de reunión familiar y barbacoa, pero creo que he resumido lo más curioso, bueno está claro que se vieron álbumes de fotos, se hicieron fotos con tropecientas cámaras o tropecientas fotos con diversas cámaras, y en el terreno movilizado siempre a alguien le pasa algo, que si ese móvil para que lo tienes tan complicado tanto tanto que no sabes poner el tono para que te llamen y suene en alto —¿qué marca es?— dice alguien, (—no lo diré no es tan conocida, aunque me suena—). Y Acababa el día como empezó pasado por agua con tropecientas gotas cayendo.